Oqton gana el desafío ASTRO-InSPIRE sobre la predicción de las deformaciones en la impresión 3D metálica
Oqton se adjudicó la segunda edición del’ASTRO-InSPIRE Tech Challenge 2026, competencia técnica enfocada en la predicción y compensación de deformaciones en la fusión láser de lecho de polvo (LPBF). La empresa superó a competidores destacados como Ansys, Siemens, Dassault Systèmes, Autodesk y Cadence Design Systems.
Los resultados se presentaron el 12 de agosto de 2026 durante el’ASTRO-InSPIRE Tech Showcase en Destin, Florida. El’evento fue organizado por ASTRO America (Applied Science and Technology Research Organization of America) junto con InSPIRE, el’Institute for Strategic Partnerships, Innovation, Research and Education de la Florida State University.
- Oqton gana el challenge 2026 venciendo a los principales actores del sector de simulación y producción digital.
- La competencia evaluaba soluciones para predecir y compensar las deformaciones en la impresión 3D metálica LPBF.
- L’evento mirava a distinguere strumenti di ricerca da soluzioni industrialmente applicabili
Una competizione orientata all’applicabilità industriale
*La fórmula del desafío combinaba la evaluación técnica y la aplicabilidad productiva, con expertos industriales en el papel de jueces.*
La competencia adoptaba un formato que evocaba un enfrentamiento entre proveedores sometidos al juicio de expertos técnicos y representantes industriales. Detrás de la configuración accesible se ocultaba un programa de evaluación diseñado para distinguir las herramientas aún confinadas a la investigación de las soluciones utilizables en un entorno productivo.
Este ajuste refleja una necesidad concreta del sector de fabricación aditiva. Las empresas buscan software que no solo simule con precisión los fenómenos físicos, sino que se integre en los flujos productivos reales.
El problema de las deformaciones en la tecnología LPBF
*La fusión láser por lecho de polvo genera tensiones residuales que causan deformaciones dimensionales, un obstáculo crítico para la adopción industrial.*
La fusión por lecho de polvo láser (LPBF o PBF-LB) produce componentes metálicos fundiendo selectivamente capas finas de polvo mediante láser. Después de cada capa, la plataforma desciende y un sistema distribuye nuevo material. El proceso se repite hasta completar el componente.
Esta tecnología permite geometrías complejas: estructuras internas, canales de refrigeración, formas aligeradas. Sin embargo, durante la fusión el material atraviesa ciclos térmicos muy rápidos y localizados.
Las zonas calentadas y enfriadas de manera no uniforme generan tensiones residuales que provocan curvaturas, desplazamientos dimensionales, desprendimientos de los soportes o deformaciones visibles después de la extracción de la placa de construcción.
El componente puede resultar diferente del modelo CAD incluso cuando la máquina ha seguido correctamente las instrucciones. El problema se amplifica con paredes delgadas, cambios bruscos de sección, grandes superficies, soportes poco rígidos o geometrías que acumulan calor.
Implicaciones para el sector de la fabricación aditiva
*La capacidad de predecir y compensar las deformaciones representa un factor habilitante para la adopción de la LPBF en sectores críticos.*
La victoria de Oqton en una competencia que incluía gigantes de la simulación de ingeniería destaca la evolución del mercado de software para la fabricación aditiva. Ya no basta con ofrecer herramientas de simulación avanzadas: se necesita integración con los sistemas productivos.
Oqton dispone de Manufacturing OS, un sistema de software para coordinar pedidos, datos, máquinas y actividades productivas. Esta plataforma integrada podría haber representado una ventaja competitiva en la evaluación.
Los sectores aeroespacial y de defensa, donde la fusión láser en lecho de polvo encuentra aplicación, requieren precisión dimensional y fiabilidad. La capacidad de predecir las deformaciones antes de la impresión reduce desperdicios, tiempos de desarrollo y costos de postprocesado.
Contexto empresarial
*Oqton opera en un mercado en consolidación, con recientes adquisiciones que han rediseñado los equilibrios.*
Hubb Global Holdings ha adquirido el control de Oqton. La empresa colabora con Fraunhofer IAPT y ha adquirido 3DXpert, software cedido por 3D Systems en 2025.
Estos movimientos estratégicos posicionan a Oqton como un actor integrado en el software para fabricación aditiva. La victoria en el desafío ASTRO-InSPIRE refuerza esta posición, demostrando capacidades técnicas superiores a los competidores históricos.
La segunda edición del desafío confirma el interés de las organizaciones de investigación estadounidenses por soluciones que aceleren la adopción industrial de la impresión 3D metálica. Las próximas ediciones podrían centrarse en otras problemáticas del proceso LPBF.
articolo scritto con l'ausilio di sistemi di intelligenza artificiale
Preguntas y respuestas
¿Quién ganó la segunda edición del ASTRO-InSPIRE Tech Challenge 2026?
Oqton se adjudicó la victoria en la competición técnica de 2026. La empresa superó a competidores destacados como Ansys, Siemens y Dassault Systèmes.
¿Cuál era el objetivo principal de la competición ASTRO-InSPIRE?
El desafío se centró en la predicción y compensación de deformaciones en la fusión láser de lecho de polvo (LPBF). El evento buscaba distinguir entre herramientas de investigación y soluciones industrialmente aplicables.
¿Dónde y cuándo se presentaron los resultados del desafío?
Los resultados se presentaron el 12 de agosto de 2026 durante el ASTRO-InSPIRE Tech Showcase en Destin, Florida. El evento fue organizado por ASTRO America y el instituto InSPIRE de la Universidad Estatal de Florida.
¿Por qué las deformaciones son un problema crítico en la tecnología LPBF?
La fusión láser genera ciclos térmicos rápidos que crean tensiones residuales en el material. Estas tensiones causan curvaturas, desplazamientos dimensionales y posibles desprendimientos de los soportes, obstaculizando la adopción industrial.
¿Cuál fue el criterio de evaluación de los jueces en el desafío?
La competición combinó evaluación técnica y aplicabilidad productiva, con expertos industriales actuando como jueces. Se buscaban softwares capaces de integrarse en flujos productivos reales, no solo de simular fenómenos físicos.
